Guardi Gran Consejo
Francesco Venier, dogo de Venecia
Tiziano, Francesco Venier, dogo de Venecia, óleo conservado en el Museo Thyssen-Bornemisza.

Francesco Venier (1554-1556)

Francesco Venier (1489 – 1556), fue un comerciante y político veneciano elegido el 11 de junio de 1554 como el 81º dogo de la República de Venecia, cargo que ejercería durante dos años hasta su muerte en 1556.

Nació en el seno de la familia patricia Venier de Sant'Agnese; hijo de Giovanni y Maria Loredan (la cual falleció cuando él tenía tan sólo ocho años). Su abuelo materno fue Leonardo Loredan, que fue dogo de 1501 a 1521. En su juventud, viajó por Europa, dedicándose al comercio a pesar de su delicada salud: sabemos que en 1510 se encontraba en Londres, tras haber pasado por Saboya y Francia. Gracias a esta actividad, logró amasar una considerable fortuna, hasta el punto de que en 1515 concedió repetidamente préstamos al Estado, que se había quedado sin fondos por la larga guerra de la Liga de Cambrai. Debido a su amplia experiencia comercial, fue llamado a ocupar cargos en los ámbitos económico y financiero de la República: funcionario de la Cámara de los Impuestos (1515), savio de los Diezmos (1516 y 1526) y savio para la reforma de los Diezmos (1517).

En 1522 fue nombrado provveditore di Comun; y más tarde savio di Terraferma en 1528 con motivo de la Guerra de la Liga de Cognac dónde, tras proponer un préstamo de cien mil ducados al Estado, el 22 de julio, en presencia del dogo, pasó revista a la caballería dálmata que iba a ser enviada a la Apulia en ayuda de los franceses. El 29 de abril de 1529, junto con otros patricios, volvió a ofrecer un nuevo préstamo al Estado. De nuevo savio di Terraferma, según nos relata Marino Sanudo, demostró su oposición a Carlos V, enfrentándose a quienes pretendían devolver Cervia y Rávena al Papado y apoyando al rebelde tirolés Michael Gaismair.

A finales de 1530 fue nombrado podestà de Brescia. Llegó allí en mayo de 1531, desempeñando la función de informar al gobierno sobre la situación política en el vecino Ducado de Milán, donde los españoles, bajo el mando de Alfonso d'Avalos, dominaban el país, sin que el duque Francisco II Sforza pudiera remediar la situación. De regreso a la laguna, volvió a ejercer como savio di Terraferma durante la segunda mitad de 1533.

Tras no ser elegido podestà de Padua, el 22 de marzo de 1534, fue nombrado lugarteniente del Friuli, cargo que ocupó durante un año y medio. De regreso a Venecia, fue savio alle Leggi (1535) y miembro del Consejo de los Diez (1537), cargo que tuvo que interrumpir para volver al de savio di Terraferma, puesto que a su vez finalizó prematuramente, convirtiéndose en Podestà de Padua. Ese mismo año, presentó su declaración de impuestos: aunque vivía de alquiler, era un hombre muy rico, propietario de numerosas tierras en Piove di Sacco.

En octubre de 1539, volvió a formar parte del Consejo de los Diez, y en 1541, una vez más,savio di Terraferma. Fue nuevamente Consejero de los Diez el 20 de agosto de 1542, y apenas un mes después, fue elegido embajador en Roma. Se sabe poco sobre este mandato, ya que el informe no se ha conservado y la serie de despachos también está incompleta. En cualquier caso, no se produjeron acontecimientos significativos durante su estancia, y se limitó a informar sobre las preocupaciones de Pablo III respecto al cisma protestante y la imposibilidad de convocar un Concilio debido a las guerras en curso.

De regreso en Venecia, ocupó diversos cargos: consejero de los Diez, consejero ducal del barrio de la Santa Croce (1545), sabio del Consejo (1546-1549), miembro de la zonta del Concilio de los Diez (1546), nuevamente de los Diez (1547 y 1549) y nuevamente consejero ducal (1550 y 1552). El 13 de abril de 1550 fue nombrado podestà de Verona. En 1553 fue corrector de la Promissione ducale y uno de los cuarenta y un que eligieron al dogo Marcantonio Trevisan. En ese mismo año fue savio para la construcción del Palacio Ducal, miembro del Consejo de los Diez, y savio del Consejo.

Dogado

Fue elegido dogo el 11 de junio de 1554. La elección resultó sorprendente: su salud era delicada (a menudo enfermaba y caminaba con ayuda) y tenía poca experiencia en política exterior. Es probable que el electorado viera a Venier como una figura representativa del próspero momento económico, político y cultural que vivía la Serenísima. Por ello, tras su muerte, apenas dos años después, se le dedicaron importantes obras de arte; entre ellas, la pintura votiva de Palma el Joven, colocada en la cámara del Senado.

Restos mortales

Fue sepultado en la Iglesia de San Salvador, en Venecia. El monumento funerario fue diseñado por Jacopo Sansovino y completado con una estatua de Alessandro Vittoria. Soltero, legó su patrimonio a su hermano Pietro, quien había asegurado la continuidad del linaje al casarse con Elisabetta da Lezze.