Vista de Venecia de Werner
Los pozos de Venecia
Los pozos de Venecia.

Los pozos de Venecia

Venecia está rodeada de agua salada pues carece de agua dulce. Desde los primeros asentamientos monásticos, este problema se solucionó construyendo cisternas para recoger el agua de lluvia.

Esta agua de lluvia recogida se filtraba a través de una gruesa capa de arena hasta llegar al fondo del pozo, desde donde se extraía con una polea.

Pozo veneciano

Cada campo veneciano contaba con uno o más pozos públicos que el jefe del barrio abría al sonar la campana, permitiendo así que la población obtuviera el agua potable necesaria para su subsistencia. Los patricios y los ciudadanos adinerados disponían de pozos privados, al igual que los conventos. Sin embargo, el agua de lluvia pronto resultó insuficiente para abastecer a una población cada vez mayor, por lo que se eligió el río Brenta para abastecer los pozos venecianos.

Las crecidas también amenazaba la integridad de los pozos, contaminándolos, y el transporte y la distribución de agua potable no garantizaban una higiene óptima, como lo demostraba la frecuencia de casos de fiebre tifoidea y gastroenteritis. La situación se tornó trágica durante el asedio de 1848-49, cuando el cólera se propagó por la ciudad.

Con la construcción del acueducto en 1884, comenzó una nueva era: en pocas décadas, todo el archipiélago veneciano contaba con agua potable. Las fuentes del acueducto se ubicaron en los campos, cerca de los pozos. Hoy en día, los pozos son el único vestigio artístico del antiguo sistema de abastecimiento de agua de la ciudad.